Vuelo de verano.

Ahora sus abrazos serán del aire,

como quien toma un puñado de agua,

las noches vendrán con su recuerdo

y el sol de las mañanas calmará los suspiros.

Las palabras escasean intentando calmar el dolor,

las nubes recordarán la llegada de las golondrinas,

la noche oscura ha menguado a la luna

y las estrellas hoy no salen porque están de luto.

El viento sopla y entre tanta gente se siente soledad,

hay abrazos que no llenan vacíos,

pero hay vacíos con los que aprendemos a vivir,

como quien no nace aprendido pero logra caminar.

Hoy alguien hace su última estación y el tren continúa,

es normal sentir ese frío vacío en el estómago,

como se siente ese frío en la espalda en medio de espasmos

recordando la fragilidad de ser humanos.

Los sueños se sienten débiles,

las metas hoy parecen utopías de Galeano;

de esas que cuando caminemos un paso se alejan dos,

pero sirven para caminar, como vos caminás sin pausa.

El alma hoy se siente quemar y el pecho congelado,

las lágrimas pesan como cristal líquido,

se siente susto, de ese que quita el sueño

y le pone candados al corazón.

Mañana amanecerá, mejor que hoy,

menos duro que ayer pero el tren tampoco se detendrá,

ese sigue llevándonos, aunque ahora queda defendernos solos,

pero el cielo se abre para ser surcado,

y por eso las fuerzas son infinitas,

porque está prohibido rendirnos.

Golondrinas, por Aurelio Tolosa y Alsina 1861-1938.

Golondrinas, por Aurelio Tolosa y Alsina 1861-1938.

Category(s): Poesía

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