Chica que me gusta.

Casi todos nos hemos enamorado alguna vez, no he sido la excepción, he encontrado muchos amores de distintas formas; en la universidad, en bares, en el trabajo o en el gimnasio; pero sea el lugar donde sea, siempre ha habido una chica que nos mueva el piso, y creo que al fin de todo ese es el chiste, sentirnos vulnerables y darnos cuenta que el amor o los sentimientos nos mueven como personas.

Me he sabido enamorado por un nombre o un apellido, por un prestigio o una calificación, he sido dueño de una gran reputación. He sido héroe, he sido villano y hasta alguien de respeto.

Me he enamorado de mis pares y enemigas; por su nombre, por respeto o categoría.

He bebido, he llorado, he sufrido y he olvidado por eso que llaman amor; incluso por chicas hasta muchísimos años mayores que yo.

He vuelto a ser nadie y ha sido virtud; somos nadie, somos todo y sos igual.

Esto lo escribo pensando en ella, en esa chica que hace días me tiene distraído, en la única que pienso, que no me saco de la cabeza, que reviso el teléfono esperando su mensaje, notificación o solo para ver su foto y recordar cuán linda es, esto es para esa chica que idealizo a diario, con quien me gusta estar cerca, verla y soñar que puede ser mi pareja. Sí, es para vos, sé que lo estás leyendo, no ocupo decir tu nombre, todos saben que me gustás, incluso vos, eso asumo porque es demasiado evidente.

Es una mezcla de nervios, zozobra, esperanza, ansiedad, impaciencia y hasta tranquilidad lo que me genera la paciencia de ella; es tan linda y tranquilizante su sola presencia, a veces sin tener que decir palabra alguna, solo el hecho de sentirla cerca, percibir su aroma y sentirme en paz con el mundo, es tan suave sentirla caminando cerca mío; pero cuando hablamos y nos miramos directo a los ojos siento una calma que se rompe al ritmo de un tambor como me late el corazón pero con toda esa mezcla de emociones prefiero que esté cerca y no lejos porque me hace sentir muy bien, algo similar a lo que ha de ser la paz y el amor.

Tantos años, tantas muertes y tanta vida; se supone que debía conocerte, o al menos recordarte y en mi vida todo seguía siendo igual.

Has llegado sin saberlo, sin preguntar y ya sos alguien, o nos reencontramos años después sin planearlo.

Con vos quiero sentir muchísimas cosas que hace tiempo ya no; eso de sentirme débil con alguien, de saber que al despertarme hay alguien, no tanto en mi cama como en mi vida, que si salgo a beber a alguien le cuento de mis cervezas.

Esto  no es una canción ni una desolación de mis quehaceres, es un desahogo de lo que estoy sientiendo desde hace días por quien creo me está enamorando.

Con vos yo quiero trasnocharme conociendo nuestros amigos.

Muchacha, con vos quiero que salgamos de la mano, me escuchés, nos miremos a los ojos y poder decirte cuánto me he estado enamorando, lo mucho que siento en mi corazón que me importás y que te quiero tratar como el viento del amanecer a los pétalos de una flor.

Que sepás que mis amigos son los tuyos, con vos yo quiero dormirme de madrugada hablando, pasar horas con nuestras manos juntas, dedo a dedo hablando, diciéndonos que sí y que no estuvo bien.

Con vos quiero que vayamos todas las mañanas o noches pensando qué estará mejor mañana. Con vos yo quiero que despertés sin sueño, que decidás caminar por la orilla de donde alumbra el sol y me tomés la mano hasta llegar a la sombra.

Chica que me gusta, por vos hasta intentaría dejar mis manías y me llenaría los pies de arena y mar con tal de caminar a tu lado; por vos me aguantaría la necesidad de quejarme por el calor y hasta nos comeríamos un helado bajo el sol.

Con vos quiero que mañana estés feliz, que despertés y querás ir por donde poco llegue el sol con tal de tomarte un aguadulce; que si no hay café te guste mi bebida, que cuando no haya gasolina te abra la puerta y subás a mi izquierda.

Con vos quiero que cuando estés cansada me pidás más de todo para que te despertés, que cuando la pereza no de para más me hagás despertarme.

Con vos quiero que a pesar de que el mar y la arena me estremezcan, decidás caminar conmigo de la mano mojándonos los pies en la arena.

Con vos quiero que cuando se muera el carro, tratemos juntos de repararlo.

Con vos quiero que cuando haga sed, esperemos que llueva.

Con vos quiero que cuando nos falten fuerzas el otro sea el bastión de apoyo.

Con vos quiero que cuando suene una canción, el escalofrío sea mutuo porque nos recuerda.

Con vos quiero que cuando me sienta solo, tu voz, tu olor, tu aliento y tu pensamiento me reconforten, algo así como sucede ahora cuando te veo, pero más seguido.

Con vos quiero que cuando nadie piense en el amor, vos pensés en que sí es posible.

Con vos quiero que cuando más duelan las traiciones, hay gente dispuesta a sanarlas y hacer sentir de nuevo, algo así como estoy tratando de ganarme tu confianza después de que alguien te rompiera el corazón. Y no hace falta que me lo digás, ya sé cuánto te hicieron sufrir.

Con vos quiero que cuando más duela el corazón, más habrá para abrazar y crecer.

Con vos quiero que se me vayan tantos miedos e inseguridades, así como quiero sentirte fuerte, segura e independiente a mi lado.

Con vos quiero ser el mister que podía ligar cada noche pero para enamorarte día a día y enamorarme solamente de vos.

Con vos quiero ser alguien fuerte que no se intimida.

Con vos quiero que me ayudés, que si no te doy un beso me ayudés.

Con vos solo quiero ser amor, ese que me cohíbe, ese que siento y hace mucho se apagó pero está reviviendo, con vos solo quiero que seamos amor.

Con vos quiero bailar, libres, desde un bolero o un tango, hasta lo más tropical o simplemente un beso bajo la lluvia.

Con vos quiero hablar por horas, ponernos atención mientras nos escuchamos viéndonos a los ojos, o escribiéndonos mensajes, como hacemos constantemente.

Con vos quiero ver tantísimas películas en casa, ir al cine y comer palomitas sin importar que mañana haya que trabajar o vayamos a engordar.

Con vos quiero que seamos un equipo.

Con vos quiero salir a pasear, sentarnos en lo verde y ver las nubes, contar estrellas y decir montones de cursilerías que pocos imaginan.

Con vos quiero aprender cosas nuevas que de seguro han de venir.

Con vos quiero viajar a otros lugares, que las nuevas experiencias sean mutuas.

Con vos quiero lo sencillo y lo complejo, escuchar canciones y hablar de música, de gustos y disgustos, contarte datos inutilmente curiosos o curiosamente inútiles, hablar de libros, de amistades, de fotografías, de paisjes, de lo cotidiano, de lo común, de lo raro, de lo que no entiendo, de lo que vos entendés y desconozco.

Con vos quiero el trabajo, los días y el porvenir, volar y sentir, correr, caminar, jugar, reir.

Con vos quiero felicidad, dulzura, amor, paciencia, tranquilidad, paz; todo eso que me hacés sentir cuando hablamos, cuando estás.

Porque como decía Benedetti, es bonito saber que existís, porque quiero que me querás para todo pero me necesités para nada, muchacha ojos de cristal, cabellos de sol.

dali-y-gala

Category(s): Poesía

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