Escalofríos

Somos tan distintos, tan distantes,

tan complementos, tan necesarios.

 

Pasaron tantos años para volver a encontrarnos,

ni recordaba conocernos,

fue susto y sorpresa,

desde entonces no la he dejado de pensar.

 

Se ha clavado en mi mente en tan poco tiempo,

hace tiempo hubo mucho en común,

hoy estamos en mundos paralelos,

pero vernos a diario es como una luz.

 

Hay tanto de por medio,

hoy casi todos nos une,

espero por la ventana con tal de verla,

madrugo si es el caso por solo una hora con ella.

 

Todos saben cuánto me gusta, menos ella,

al menos eso creo yo, y eso me estremece,

pocas veces he sentido tanto miedo,

pocas veces me tiembla el cuerpo para decir lo que siento.

 

A su lado soy mejor, puedo verla a los ojos,

camino bien, hablo fluido y mis hombros no se mueven,

no puedo disimular la sonrisa al verla, o solo de tenerla a mi lado,

o cuando veo que llega y se acerca cada día.

 

Cada despedida es una impotencia de lo que pude decir,

de la cita que aún no me atrevo a proponer,

y es que ya había perdido la costumbre de las mujeres como ella,

esas fuertes, independientes, sin miedos y con el corazón abierto.

 

Sé que puedo entrar en su corazón y así lo he decidido,

siento que lo sabe y hay algo de complicidad,

yo solo busco que sienta lo mismo que yo,

que despierte queriendo como yo, quiera caminar de la mano.

 

A veces solo siento escalofríos,

esos que solo se quitan con besos o su voz,

escalofríos de sentimientos que parecía ya no tener,

esos que solo con ella quiero sentir.

La Metamorfosis de Narciso, 1937 | Salvador Dalí.

La Metamorfosis de Narciso, 1937 | Salvador Dalí.

Category(s): Poesía

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