Amor podrido

Quise escribirte el poema más lindo,
quise darte los besos más sublimes,
quise que me soñaras.

Quise que escribiéramos la historia más bonita,
quise que nos besaramos como la primera vez por siempre,
quise que nunca despertáramos de ese sueño.

Quise ser el hombre que querías,
quise que fueras la mujer que ocupaba amar,
quise que madurases cuando sigues siendo una niña.

Creímos poder amarnos, creí poder respetarnos,
entre uno y dos salí sobrando en la historia;
entre uno y dos cambiaste el orden de las cosas.

Mil formas he encontrado para expresar tu decisión,
risa, llanto, lástima, enojo, odio;
la risa y la burla prefiero que sean mis nuevas amantes,
la lástima quien me recuerde que pudimos escribir la mejor crónica;
el enojo y el odio… pues, son míos propios.

No quiero ser tu amigo, no me lo pidas,
nunca tuve esa intención a tu lado,
no te quiero como amiga, te quiero como mujer,
te quiero como amante, te quiero porque a tu lado puedo crecer.

Si te vas, vete largo y rápido que tu presencia revuelve mis bilis,
el verte de la mano de él me ofende sobremanera;
pudiste decir la verdad a tiempo,
pudiste decirme antes que te estabas enamorando de alguien más,
pudiste no haberme contaminado con tu saliva y tu podredumbre.

"Desnudo de rodillas" | Edavrd Munch. 1919

“Desnudo de rodillas” | Edavrd Munch. 1919

La vida pasa y los años corren, pero las etapas de ella jamás se regresan,
juventud amargo desvelo que te perdiste;
pobre mujer creyendo ser una niña,
pobre iluso el niño que cree que le amas.

Vuela gorrión mañanero, lleva tus plumas donde más se ocupe una cuita fresca,
vuela tan alto que no pueda verte,
vuela y procura no regresar, vete pero no recorras de su mano nuestro camino,
aprende que a él le debes enseñar lo que aprendiste a mi lado.

Vete y vuela tan alto que puedas gastar tus alas,
despídete si quieres, pero ve lo más lejos
que el decir adiós es de grandes
y no creo que sepas despedirte.

Quise llevarme por última vez tus ojos y mejillas,
el recuerdo de esas pequitas diminutas,
el volumen de tus cabellos, el negro de tus ojos,
el suave blancor de tu piel, el frío de tus manos,
el rosado nervioso de tus labios y lo tierno de tu voz orgásmica de madrugada.

Quiero decirte adiós con una sonrisa, que sepas el daño que me has hecho,
que sepas que te quise, que te quiero,
que sepas que te perdono, que sepas que cuando quieras volver,
cuando necesites mi abrazo y mi consuelo,
mis besos ya estarán más que agotados de probarte.

22 Octubre 2012

Category(s): Poesía

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