Ánimo para amar.

Puedo decir que te amo

y aún así no saber qué tanto me amas;

puedo pensar en ti

pero a ella la sigo extrañando.

Puedo soñar contigo

pero mientras  duermo en cama ajena,

puedo escribirte estas letras

y es ella quién las lee antes que tú.

Puedo querer escribirte los versos más sublimes,

y suspirar pensando cómo escribiría Nerúda,

puedo desear tomarte de espaldas,

abrazarte, oler el aroma de tu cuello

y besarnos tan intenso hasta que nos excitemos.

Puedo desear tus ojos, tus labios carnosos,

tu cabello, sentar tus nalgas en mis regazos,

ver tu cuerpo desnudo junto al mío al despertarnos.

Quiero estar a tu lado,

poder besarnos, que sepan que nos amamos,

pero no me dejas opción, me obligas a estar con otras,

mis noches son tan tristes y aburridas como las de Asunción Silva.

Puedo mover cielo y tierra,

puedo tocar las estrellas,

puedo seguir viviendo como rey en esta fantasía

pero es que ¿quién te da la valentía que te falta?

¿Cómo sanar tu corazón?

puedo seducirte, puedo robarte un beso,

puedo escribirte bonito por un par de noches,

pero te quiero por años a mi lado,

quiero hacerte el amor todas las noches,

quiero ser ese desgraciado que no te sacas de entre ojo y ojo.

Quiero sacar esos fantasmas,

luchar con mi espada contra los dragones,

ser ese caballero andante, rescatarte de los recuerdos,

ser el único que te robe el sueño y la paz,

pero somos un par de pendejos que ni un beso nos damos.

"Betsabé con la carta de David"

“Betsabé con la carta de David”, también conocida como “El baño de Betsabé”. Rembrandt. 1654.

Quisiera poder armarme de valor,

dejar de refugiarme en otras mujeres,

mirarte a los ojos, no temblar,

que mi voz no se corte,

decirte que te amo y besarte con esta sed.

15 de Julio 2012

9:22pm

Category(s): Poesía

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