Vuelo de verano.

Ahora sus abrazos serán del aire,

como quien toma un puñado de agua,

las noches vendrán con su recuerdo

y el sol de las mañanas calmará los suspiros.

Las palabras escasean intentando calmar el dolor,

las nubes recordarán la llegada de las golondrinas,

la noche oscura ha menguado a la luna

y las estrellas hoy no salen porque están de luto.

El viento sopla y entre tanta gente se siente soledad,

hay abrazos que no llenan vacíos,

pero hay vacíos con los que aprendemos a vivir,

como quien no nace aprendido pero logra caminar.

Hoy alguien hace su última estación y el tren continúa,

es normal sentir ese frío vacío en el estómago,

como se siente ese frío en la espalda en medio de espasmos

recordando la fragilidad de ser humanos.

Los sueños se sienten débiles,

las metas hoy parecen utopías de Galeano;

de esas que cuando caminemos un paso se alejan dos,

pero sirven para caminar, como vos caminás sin pausa.

El alma hoy se siente quemar y el pecho congelado,

las lágrimas pesan como cristal líquido,

se siente susto, de ese que quita el sueño

y le pone candados al corazón.

Mañana amanecerá, mejor que hoy,

menos duro que ayer pero el tren tampoco se detendrá,

ese sigue llevándonos, aunque ahora queda defendernos solos,

pero el cielo se abre para ser surcado,

y por eso las fuerzas son infinitas,

porque está prohibido rendirnos.

Golondrinas, por Aurelio Tolosa y Alsina 1861-1938.

Golondrinas, por Aurelio Tolosa y Alsina 1861-1938.

Posted in Poesía

Chica que me gusta.

Casi todos nos hemos enamorado alguna vez, no he sido la excepción, he encontrado muchos amores de distintas formas; en la universidad, en bares, en el trabajo o en el gimnasio; pero sea el lugar donde sea, siempre ha habido una chica que nos mueva el piso, y creo que al fin de todo ese es el chiste, sentirnos vulnerables y darnos cuenta que el amor o los sentimientos nos mueven como personas.

Me he sabido enamorado por un nombre o un apellido, por un prestigio o una calificación, he sido dueño de una gran reputación. He sido héroe, he sido villano y hasta alguien de respeto.

Me he enamorado de mis pares y enemigas; por su nombre, por respeto o categoría.

He bebido, he llorado, he sufrido y he olvidado por eso que llaman amor; incluso por chicas hasta muchísimos años mayores que yo.

He vuelto a ser nadie y ha sido virtud; somos nadie, somos todo y sos igual.

Esto lo escribo pensando en ella, en esa chica que hace días me tiene distraído, en la única que pienso, que no me saco de la cabeza, que reviso el teléfono esperando su mensaje, notificación o solo para ver su foto y recordar cuán linda es, esto es para esa chica que idealizo a diario, con quien me gusta estar cerca, verla y soñar que puede ser mi pareja. Sí, es para vos, sé que lo estás leyendo, no ocupo decir tu nombre, todos saben que me gustás, incluso vos, eso asumo porque es demasiado evidente.

Es una mezcla de nervios, zozobra, esperanza, ansiedad, impaciencia y hasta tranquilidad lo que me genera la paciencia de ella; es tan linda y tranquilizante su sola presencia, a veces sin tener que decir palabra alguna, solo el hecho de sentirla cerca, percibir su aroma y sentirme en paz con el mundo, es tan suave sentirla caminando cerca mío; pero cuando hablamos y nos miramos directo a los ojos siento una calma que se rompe al ritmo de un tambor como me late el corazón pero con toda esa mezcla de emociones prefiero que esté cerca y no lejos porque me hace sentir muy bien, algo similar a lo que ha de ser la paz y el amor.

Tantos años, tantas muertes y tanta vida; se supone que debía conocerte, o al menos recordarte y en mi vida todo seguía siendo igual.

Has llegado sin saberlo, sin preguntar y ya sos alguien, o nos reencontramos años después sin planearlo.

Con vos quiero sentir muchísimas cosas que hace tiempo ya no; eso de sentirme débil con alguien, de saber que al despertarme hay alguien, no tanto en mi cama como en mi vida, que si salgo a beber a alguien le cuento de mis cervezas.

Esto  no es una canción ni una desolación de mis quehaceres, es un desahogo de lo que estoy sientiendo desde hace días por quien creo me está enamorando.

Con vos yo quiero trasnocharme conociendo nuestros amigos.

Muchacha, con vos quiero que salgamos de la mano, me escuchés, nos miremos a los ojos y poder decirte cuánto me he estado enamorando, lo mucho que siento en mi corazón que me importás y que te quiero tratar como el viento del amanecer a los pétalos de una flor.

Que sepás que mis amigos son los tuyos, con vos yo quiero dormirme de madrugada hablando, pasar horas con nuestras manos juntas, dedo a dedo hablando, diciéndonos que sí y que no estuvo bien.

Con vos quiero que vayamos todas las mañanas o noches pensando qué estará mejor mañana. Con vos yo quiero que despertés sin sueño, que decidás caminar por la orilla de donde alumbra el sol y me tomés la mano hasta llegar a la sombra.

Chica que me gusta, por vos hasta intentaría dejar mis manías y me llenaría los pies de arena y mar con tal de caminar a tu lado; por vos me aguantaría la necesidad de quejarme por el calor y hasta nos comeríamos un helado bajo el sol.

Con vos quiero que mañana estés feliz, que despertés y querás ir por donde poco llegue el sol con tal de tomarte un aguadulce; que si no hay café te guste mi bebida, que cuando no haya gasolina te abra la puerta y subás a mi izquierda.

Con vos quiero que cuando estés cansada me pidás más de todo para que te despertés, que cuando la pereza no de para más me hagás despertarme.

Con vos quiero que a pesar de que el mar y la arena me estremezcan, decidás caminar conmigo de la mano mojándonos los pies en la arena.

Con vos quiero que cuando se muera el carro, tratemos juntos de repararlo.

Con vos quiero que cuando haga sed, esperemos que llueva.

Con vos quiero que cuando nos falten fuerzas el otro sea el bastión de apoyo.

Con vos quiero que cuando suene una canción, el escalofrío sea mutuo porque nos recuerda.

Con vos quiero que cuando me sienta solo, tu voz, tu olor, tu aliento y tu pensamiento me reconforten, algo así como sucede ahora cuando te veo, pero más seguido.

Con vos quiero que cuando nadie piense en el amor, vos pensés en que sí es posible.

Con vos quiero que cuando más duelan las traiciones, hay gente dispuesta a sanarlas y hacer sentir de nuevo, algo así como estoy tratando de ganarme tu confianza después de que alguien te rompiera el corazón. Y no hace falta que me lo digás, ya sé cuánto te hicieron sufrir.

Con vos quiero que cuando más duela el corazón, más habrá para abrazar y crecer.

Con vos quiero que se me vayan tantos miedos e inseguridades, así como quiero sentirte fuerte, segura e independiente a mi lado.

Con vos quiero ser el mister que podía ligar cada noche pero para enamorarte día a día y enamorarme solamente de vos.

Con vos quiero ser alguien fuerte que no se intimida.

Con vos quiero que me ayudés, que si no te doy un beso me ayudés.

Con vos solo quiero ser amor, ese que me cohíbe, ese que siento y hace mucho se apagó pero está reviviendo, con vos solo quiero que seamos amor.

Con vos quiero bailar, libres, desde un bolero o un tango, hasta lo más tropical o simplemente un beso bajo la lluvia.

Con vos quiero hablar por horas, ponernos atención mientras nos escuchamos viéndonos a los ojos, o escribiéndonos mensajes, como hacemos constantemente.

Con vos quiero ver tantísimas películas en casa, ir al cine y comer palomitas sin importar que mañana haya que trabajar o vayamos a engordar.

Con vos quiero que seamos un equipo.

Con vos quiero salir a pasear, sentarnos en lo verde y ver las nubes, contar estrellas y decir montones de cursilerías que pocos imaginan.

Con vos quiero aprender cosas nuevas que de seguro han de venir.

Con vos quiero viajar a otros lugares, que las nuevas experiencias sean mutuas.

Con vos quiero lo sencillo y lo complejo, escuchar canciones y hablar de música, de gustos y disgustos, contarte datos inutilmente curiosos o curiosamente inútiles, hablar de libros, de amistades, de fotografías, de paisjes, de lo cotidiano, de lo común, de lo raro, de lo que no entiendo, de lo que vos entendés y desconozco.

Con vos quiero el trabajo, los días y el porvenir, volar y sentir, correr, caminar, jugar, reir.

Con vos quiero felicidad, dulzura, amor, paciencia, tranquilidad, paz; todo eso que me hacés sentir cuando hablamos, cuando estás.

Porque como decía Benedetti, es bonito saber que existís, porque quiero que me querás para todo pero me necesités para nada, muchacha ojos de cristal, cabellos de sol.

dali-y-gala

Posted in Poesía

Escalofríos

Somos tan distintos, tan distantes,

tan complementos, tan necesarios.

 

Pasaron tantos años para volver a encontrarnos,

ni recordaba conocernos,

fue susto y sorpresa,

desde entonces no la he dejado de pensar.

 

Se ha clavado en mi mente en tan poco tiempo,

hace tiempo hubo mucho en común,

hoy estamos en mundos paralelos,

pero vernos a diario es como una luz.

 

Hay tanto de por medio,

hoy casi todos nos une,

espero por la ventana con tal de verla,

madrugo si es el caso por solo una hora con ella.

 

Todos saben cuánto me gusta, menos ella,

al menos eso creo yo, y eso me estremece,

pocas veces he sentido tanto miedo,

pocas veces me tiembla el cuerpo para decir lo que siento.

 

A su lado soy mejor, puedo verla a los ojos,

camino bien, hablo fluido y mis hombros no se mueven,

no puedo disimular la sonrisa al verla, o solo de tenerla a mi lado,

o cuando veo que llega y se acerca cada día.

 

Cada despedida es una impotencia de lo que pude decir,

de la cita que aún no me atrevo a proponer,

y es que ya había perdido la costumbre de las mujeres como ella,

esas fuertes, independientes, sin miedos y con el corazón abierto.

 

Sé que puedo entrar en su corazón y así lo he decidido,

siento que lo sabe y hay algo de complicidad,

yo solo busco que sienta lo mismo que yo,

que despierte queriendo como yo, quiera caminar de la mano.

 

A veces solo siento escalofríos,

esos que solo se quitan con besos o su voz,

escalofríos de sentimientos que parecía ya no tener,

esos que solo con ella quiero sentir.

La Metamorfosis de Narciso, 1937 | Salvador Dalí.

La Metamorfosis de Narciso, 1937 | Salvador Dalí.

Posted in Poesía

Sin condición

Cosquillitas en el corazón,

ojitos de cristal,

cuerpo en recital,

manitas de algodón.

 

Cabellos de girasol,

mejillas de rosa

alma generosa,

labios en sonido de bemol.

 

Cintura de guitarra,

caderas en dos sonetos,

amor que puede nacer sin libretos,

amor fuerte pero que no desgarra.

 

La quiero amar como quien ama el sol en invierno y la lluvia en verano,

como quien bebe sin sed y come sin hambre,

no por costumbre ni monotonía, sino porque amaría amarle,

porque puedo decirle que de usted no me canso.

El Quitasol, Francisco de Goya | 1777. Óleo sobre lienzo.

El Quitasol, Francisco de Goya | 1777. Óleo sobre lienzo.

Posted in Poesía

Saliendo.

Bacanal, 1939 | Salvador Dalí

Hoy saldré a beber como antes,

se me revuelve el estómago,

las gónadas me suben y ocupo regurgitar,

espasmos y escalofríos se apoderan de mí.

 

Baños de agua fría en seco,

arcoíris desteñidos por lágrimas,

un corazón desollado y una alevosía a lo que no fue,

o lo fue sin necesidad de decirlo.

 

Deseos por el desague,

nubes blancas, nieve en mi cabeza,

respiro y trago para olvidar,

vuelvo a respirar para borrarte de mis manos.

 

Siempre fuimos tres en toda conjugación,

amigos, hermanos, amantes, los que fueran más vos y yo,

capricho o no, quizá volvamos por amor, por hambre o nunca,

capricho o no, quizá cuando despierte ya no vivirás en mí.

Bacanal, 1939 | Salvador Dalí

Bacanal, 1939 | Salvador Dalí

Posted in Poesía

Pensando en ti

Hace días ya que no hablamos,
no sé de vos, y no es porque no quiera,
es que no sé si deba o pueda preguntar,
creo que sí, pero esperaré un ratito más.
No somos nada pero hay todo de por medio;
cada encuentro es tan intenso y efímero,
cada abrazo estan fuerte, tan necesario, tan rico,
tan tuyo y mío, tan de llenarnos de nosotros.
El viento citadino roza nuestros pómulos de noche,
momento perfecto para nuestros encuentros,
sentados y abrazados los cuerpos tiritan de frío
y yo solo acato abrazarte, besar tu frente y tu cabello.
Cuatro años atrás solo bastaba decirte que era un patán,
compartir un cigarro, una cerveza y tomarte de la cintura,
arrancarte un beso y comernos con ropa dentro del bar;
hoy ambos seguimos con deseo pero nos da miedo el amor.
No sé si es miedo al amor o lastimarnos,
o me da miedo lastimarte o que me lastimes,
o te da miedo que te lastime o lastimarme,
o nos queremos tanto que olvidamos cómo flirtear.
Hay tanta similitud como discordancia,
sentimos lo mismo pero pensamos distinto,
hasta tenemos los mismos enemigos
y nos hablan las mismas voces.
Luchamos las mismas batallas
y hemos recibido las mismas heridas.
Ya va a amanecer y yo debería despertar,
ya va a amanecer y quisiera que despertaras
sin tener que decirte cuánto te quiero,
solo que lo sepas, y que lo sientas como yo,
estando lejos o cerca.
Ya va a amanecer y no he dormido
solo por estar pensando en ti.
Picasso y Jacqueline Roque

Picasso y Jacqueline Roque

Posted in Poesía

No busques más.

Dime porque me olvidas cuando me amas,
dime porque lloras si estás a mi lado;
dime porque cambias si me tienes a tu lado.

Tratando de llenarte y complacerte en vez de quererme como yo te quiero.

Buscando quien te quiera donde yo te amo
y tú me suspiras sedienta de amor en tu corazón.

Dime porque lloras si estás a mi lado,
dime porque cambias si me tienes a tu lado tratando de llenarte
y complacerte en vez de quererme como yo te quiero.

Posted in Poesía

Mi Gala

Iba a escribir su nombre y solo puse linda,
imaginé sentir una flor y recordé sus mejillas,
pensé en la calma y sus ojos la irradian,
es tan bonita que hasta me hace ver bien.
Sus piernas son tan fuertes que hasta se definen,
sus brazos no son muy largos pero alcanza para abrazarme,
es tan alta como para caber en mi pecho
y tan bajita que al pararse en puntillas beso su frente.
Sus cabellos suelen ser color del sol, a veces de miel,
su sonrisa es algo tímida, ella suele ser tímida,
pero conmigo no siente pena, no siento pena,
esa arruguita en la nariz cuando ríe a carcajadas.
Me gusta que se siente segura de sí misma,
me habla cosas desconocidas, me enseña mundos nuevos,
abre sus sentimientos y me lleno de ella,
hay una complicidad inestipulada, pero ahí está.
Me gusta cuando me hace saber que le intereso,
me gusta que le guste como soy, que le gusten mis cosas,
me gusta su sinceridad, como me hace sentir,
y es que me gusta porque es la más guapa en mi corazón.

Posted in Poesía

Amor en pausa

Todo está tan seco de noche,
en la mente llueven recuerdos,
las calles llenas de asfalto y sereno,
el bar con luz y música por la mitad.

Todos los pensamientos me llevan a ella,
pienso en mis ex y su figura aparece,
la chica con que intento ligar la menciona,
hablo de política y su nombre aparece.

Hablamos de fiestas, de comida,
hablamos de amor, de alcohol,
hablamos de sexo y de besos,
hablo de mujeres y quereres y es hablar de ella.

Tomo un trago de la cerveza y sabe a aquella noche,
salgo a fumar y recuerdo cuando salíamos a besarnos,
pienso en corazones rotos y los nuestros laten,
beso sin amor y siento el sabor de sus labios besando otros.

Vidas antagónicas sintiendo y deseando igual,
universos planos y de energías atrayéndose,
labios sellados con lágrimas mutuas,
pasados comunes en tiempos sin coincidir.

Hace tantos años nos conocimos,
agua y aceite en el mismo envase,
hervidos en la misma caldera,
cocidos a fuego lento.

Besos deseados en silencio,
un deseo secreto latente,
odios en común que pueden más que el amor,
labios mordidos sin piedad.

¿Cuándo fue el último beso?
Ah, sí, la mano con costo alcanza para los años,
este tiempo después se siente más fuerte,
ahora me da más miedo.

Y es que es tan fácil conseguir algo sin sentirlo,
hace tanto tiempo siento esto,
es tanto lo que estoy sintiendo que no lo puedo decir,
aprieta tanto en el pecho que no puedo repetir ese primer beso,
duele tanto la impotencia de querer en silencio que hasta dándole un abrazo me tiemblan los brazos.

Me ve, sus mejillas se ruborizan,
su cuerpo se acerca al mío,
su respiración me recuerda esos besos años atrás,
siento tanto que no puedo,
ya me cansé de esos besos sin amor que saben a alcohol.

Y es que si esta noche no la beso
no es porque no quiera, o falta de ganas,
es que hace tiempo siento tanto por usted
que no puedo siquiera decírselo, menos besarla.
William Adolphe Bouguereau | 1870, Óleo sobre tela.

William Adolphe Bouguereau | 1870, Óleo sobre tela.

Posted in Poesía

Pensaré que no la pienso

No sé escribir un poema sin amor,
quiero cambiar los temas de escribir,
quiero ignorar que ella me gusta,
intentar ser despistado y hablar de lo cotidiano.

Intentaré no hablar de las noches sin dormir pensándola,
no voy a hablar de esos labios carnosos pintados de rojo,
intentaré obviar su tez blanco intenso,
mucho menos de cuánto la quiero besar.

Cómo no voy a mencionar que me conquistó con su pensar,
no diré que su oído musical combina con el mío,
omitiré cuánto hemos reído juntos,
hoy no mencionaré que me hace perder mis miedos.

Olvidaré las bromas que hacemos,
pensaré que este flirteo no existe y no nos gustamos,
asumiré que besarnos no es un deseo mutuo
y soñaré que mi corazón es inmune a sus coqueteos.

Le diré al corazón que sea de piedra,
que dormir con su voz no sucede a diario,
borraré la pena que siento cuando me lee,
sacaré sus cabellos dorados de mi cabeza.

Estaré tan seguro que no volveré a tartamudear,
tanto que no me inmutaré a sus halagos a mis letras o mi apariencia,
evitaré pensar lo presente que está su nombre mí,
incluso que olvidé que no iba a hacer referencia a ella.

Posted in Poesía